Contacté con el Instituto porque ya había probado todo y seguía sintiendo un vacío enorme, cíclico, como que algo me faltaba y no sabía qué era.
Sebastián me dio las herramientas que necesitaba para empezar a verme. El personaje que creí que me protegía del mundo en realidad era lo que me estaba hundiendo. Me ayudó a encontrar las causas de mis dolores y cómo desactivarlas. El resultado fue más allá de lo que me hubiese imaginado jamás. Me cambió la vida, me siento libre, estoy despojándome de mis miedos, tengo muchos momentos de profunda paz y, lo más importante, se fue la sensación de vacío que tenía. Porque ahora sé quién soy y cuál es el camino a seguir. Lo que más destaco del programa es la intransigencia del maestro. La profundidad con que trata cada tema, su dedicación, el apoyo constante, la entrega total y su honestidad. Lo recomendaría a las personas que necesitan dejar de sufrir. Porque nuestro mundo responde a nuestros pensamientos y aquí podemos aprender cómo liberarnos.
Contacté con el Instituto porque no encontraba solución a mi situación de sufrimiento con mis relaciones familiares.
Hablé con Sebastián y me mostró un modo de ver diferente. Cuando empecé a aplicar a la relación familiar sus indicaciones y enseñanzas todo empezó a cambiar. Destaco sobre todo la disponibilidad y claridad de Sebastián en todo momento para guiarme y mostrarme el modo de solucionar todos los inconvenientes que me hacían sufrir. Recomiendo el Instituto a todas las personas que estén hartas de dar vueltas buscando la salida al conflicto y no la encuentran. En el Instituto es fácil encontrarla.
Veía que avanzaba poco y me costaba mantener un ritmo.
Cuando conocí el Máster a través de una conocida y tuve una primera entrevista con Sebastián, descubrí que allí estaba la herramienta que estaba buscando y podía profundizar y avanzar más rápidamente en mi proceso. Honro profundamente el trabajo, la ayuda y todo lo que Sebastián ha aportado y ofrece. Lo recibo con gratitud, especialmente ahora que mi vida y mis circunstancias están cambiando. Siento que estoy atravesando una etapa de transformación interior. Desde el primer momento empecé a notar cambios. Sobre todo, me ha dado una paz que antes no tenía y que era lo que estaba buscando. También he notado cambios importantes en mis relaciones y en mi manera de vivir las situaciones. Lo que más destaco es la cercanía y el acompañamiento, a pesar de ser online. Tener el contenido estructurado y poder resolver las dudas en el momento en que surgen hace que el proceso sea mucho más ágil y dinámico. También valoro mucho poder hacerlo a mi ritmo y tener siempre un espacio al que acudir cuando necesito orientación.
Contacté con el Instituto porque sufría de insomnio, ataques de pánico y culpas que me quitaban la paz.
Sebastián me ayudó a resolver esos problemas muy rápidamente gracias a la práctica del entrenamiento mental. El resultado fue resolver en dos o tres semanas un problema que llevaba años sin poder resolver, aun habiendo hecho distintas terapias. Lo que más destaco del programa es: los grupos son reducidos, Sebastián está siempre que lo necesitas, y explica cada tema hasta que lo entiendes. Me encanta que en el grupo hay distintos niveles y eso hace más enriquecedoras las preguntas. Recomendaría el Instituto para resolver el tema que sea, y luego de esta experiencia puedes seguir tu camino solo.
No sabía cómo vivir en pareja, sin culpa después de una infidelidad.
Su determinación me acompañó a comprender el verdadero origen del problema y a soltarlo desde la paz. Como resultado de mi entrenamiento mental, hoy vivo experimentando una paz más prolongada. Recomiendo mi entrenamiento mental a personas que ya intentaron todo, se sienten solos y confundidos, a personas que están dispuestas a soltar y dejarse guiar.
Entré al entrenamiento mental porque estaba descontenta con mi vida, enojada conmigo misma por la falta de resultados, viviendo una relación de mucho enojo con mi esposo, y cargando con mucho resentimiento contra mis padres.
El acompañamiento de Sebastián ha sido sumamente valioso, dedicándonos el tiempo necesario para aclarar dudas. Empecé a hacer la corrección en mi mente y todo empezó a cambiar para bien. Los resultados fueron rápidos y muy positivos: mis finanzas aumentaron grandemente, mi relación con mi esposo mejoró y me liberé del resentimiento hacia mis padres. Lo recomendaría a todas las personas que experimentan un vacío o caos en su vida, que enfrentan frustración porque no logran sus proyectos, que viven con dolor en sus relaciones o que tienen algún malestar físico.
Con lo que había hecho hasta entonces había conseguido varias cosas y paz, entonces quería profundizar más.
Sebastián me ayudó con su forma de estudiar y de transmitir con transigencia cero. El resultado fue un estado de paz bastante constante y prolongado y mucha conciencia. Lo que más destaco del programa es la disciplina y la claridad de las enseñanzas de Sebastián. Lo recomendaría sobre todo a las personas que quieren encontrar la paz verdadera.
Contacté con el Instituto porque tenía una búsqueda inacabada de algo que no sabía siquiera qué era.
La noche oscura del alma que vivía me trajo más preguntas que respuestas y sentía que, como Alicia, vivía cayendo en un pozo sin fin. Sebastián me ayudó a darme cuenta que traía conmigo una pesada carga compuesta de ideas, creencias, miedo, culpa, juicios que no eran ciertos, heredados muchos de ellos, y que me tenían en un círculo vicioso de existencialismo. El resultado fue que pude aprender a detectar en mi mente la mala hierba, a ver que las ideas allí albergadas me robaban la paz. Y que, si bien hay problemas estructurales que condicionan nuestra felicidad, podemos escoger, una y otra vez, volver a ese estado de serenidad y calma. Podemos ver las cosas de una manera diferente. No es fácil. No lo consigo siempre. Me sigo perdiendo. Pero el resultado es una combinación positiva de aceptación y calibración de las ideas. Lo que más destaco del programa es que es intensivo, sostenido en el tiempo y exigente, lo cual, a una persona ultra disciplinada y perfeccionista como yo le vino muy bien. Es valioso poder hacer un revisionismo de nuestras decisiones, ideas y creencias que, finalmente, son las que nos han traído a este lugar. Si buscan condescendencia este programa no es para ustedes. Tienes lecciones que te vuelan la cabeza. Tampoco es un programa para ti si esperas una receta mágica que te resuelva la vida de un tajo. Es un trabajo propio, personal, arduo y comprometido.
Contacté con el Instituto por el deseo de aprender a mantenerme en paz.
Sebastián me dio muchísimas herramientas y cómo aplicarlas, con un programa muy completo, lecciones, explicaciones y transigencia cero. El resultado fue que mi visión y mi mente se transformaron y se reenfocaron en cómo sostener y mantener con carácter y compromiso. Mi paz para vivir una abundancia plena. Lo que más destaco del programa es la dedicación, la entrega y la exigencia de un programa muy completo por parte de Sebastián, a quien le tengo gratitud infinita. Lo recomendaría a las personas que deseen salir del sufrimiento, encontrar la verdadera paz y vivir en abundancia.
Contacté con el Instituto porque estaba 8 años sin trabajo e ingresos, me había divorciado por segunda ocasión, estaba endeudado con potenciales demandas judiciales, no tenía rumbo, me encontraba desconfiado y desmoralizado de la vida.
Sebastián me ayudó con psicoterapias para romper pensamientos limitantes arraigados desde mi infancia. Me ayudó a entender que nosotros somos la causa y lo que vivimos es el efecto, que todo depende de nosotros y no de terceras personas o cosas. El resultado fue contundente: encontrar paz a pesar de las adversidades. Hoy en día sigo buscando y viendo dónde se me pueden abrir oportunidades, y el resultado es que estoy en paz. Lo que más destaco del programa es que te ayuda a creer en ti mismo. Nuestros pensamientos hacen nuestra vida. Que la paz es una decisión y una voluntad propia de este instante. El pasado no existe, debemos vivir el presente, estar en el aquí y en el ahora. Lo recomendaría al 100%, lo he hecho a varias personas.
Contacté con el Instituto porque a pesar de que aparentemente lo “tenía todo” en la vida, vivía con un profundo vacío y angustia cada día.
Estaba en un trabajo que no disfrutaba y había un ambiente laboral muy tóxico, no tenía ninguna relación con mi padre a pesar de haber tratado por años, y mi relación de pareja parecía ir en picada. Sebastián me ayudó a estar genuinamente en plenitud a pesar de que aparentemente todas las situaciones seguían igual, pero fue en ese instante cuando todo a mi alrededor empezó a cambiar de una forma sorprendente que no me hubiera imaginado. El resultado fue que en el trabajo que quería dejar pero no me atrevía, me liquidaron con una cantidad muchísimo mayor a la que me correspondía y me sentí muy aliviada; la relación con mi papá se fue de cero a cien; y con mi pareja, antes pensaba que se iba a terminar y dio un giro de 180 grados. Sobre todo, recuperé la felicidad y la alegría que en un momento olvidé; ahora vivo cada día con gozo. Lo que más destaco del programa es la intransigencia de Sebastián y de su equipo, su dedicación y determinación por no dejar que ni uno de los estudiantes se escape. Lo recomendaría a las personas que quieren vivir verdaderamente libres y verdaderamente felices.
Contacté con el Instituto porque no tenía claro lo que quería para mi vida, me sentía sola e incomprendida.
Sebastián me ayudó a entender que todo estaba en mi mente y que si yo la entrenaba, dejaría de pensar de la forma en que lo había hecho hasta ahora, y eso me permitió hacer grandes cambios en mi vida personal y profesional. El resultado fue espectacular, porque cuando entrenas tu mente te das cuenta de que no hay nada fuera de ti, no hay nadie haciéndote daño, todo está en tu mente; empiezas a hacerte cargo de tus pensamientos, aceptas que hay otra forma de ver la vida y abandonas la queja y el control, y te sientes libre. Lo más destacado ha sido la intransigencia de Sebastián, porque eso me ha permitido ver los resultados que ahora tengo, y reconocer que no hay nada más valioso que la paz. Recomiendo este programa de entrenamiento mental a todas las personas dispuestas a dejarse guiar, porque para mí ha sido la única forma de tener resultados reales y visibles.
Contacté con el Instituto porque me encontraba atravesando una situación de vacío existencial y búsqueda de identidad.
Sebastián me ayudó a observar mi dolor, frustración y culpa y, al indagar en ello, descubrí que traía una situación relacionada con papá y mamá, a quienes había hecho culpables dentro de mi historia. Comprendí que nadie me hace nada y que he vivido una ilusión en la que mi papá y mi mamá desempeñaron el papel que yo les había adjudicado. Comprendí que mis hermanos son inocentes y que mi única función es mi propia paz. El resultado fue fantástico, porque sentí que me quité muchas cargas que llevaba. Nunca me había planteado mirar las supuestas situaciones que vivía desde otra perspectiva. Lo que más destaco del programa son las respuestas muy acertadas y la exhortación a hacer exactamente lo que se te pide que hagas. Recomendaría el Instituto a las personas que deseen encontrar su paz.
Contacté con el Instituto porque me preguntaba por qué había momentos en mi vida, no solo en lo laboral sino en lo personal, en que dudaba de las decisiones que tomaba.
Sebastián me ayudó a tener más confianza en lo que hago y a tomar decisiones con seguridad en mi vida personal, social y laboral. Siento mucha paz mental en la forma en que guía y enseña Sebastián, y solucionó las dudas que sentía sobre mí y mis capacidades. El resultado fue tener definitivamente confianza en mi vida, porque ahora no camino sola. Lo que más destaco del programa es el soporte personalizado y la disciplina que te exige durante este año de entrenamiento. Recomiendo el Instituto a todas las personas que necesitan hacer cambios reales en su vida, que sí se puede salir de miedos y angustias cotidianas que nos impiden avanzar a una vida feliz y en paz.
Contacté con el Instituto por una situación de sufrimiento extremo por pérdidas de dos hijos.
Sebastián me ayudó a tener entendimientos que me llevaron a estar en paz a pesar de la situación que estaba viviendo. La diferencia que aprendí con mi maestro fue reconocer la diferencia entre estar “supuestamente” en paz y estarlo de verdad. El Instituto fue para mí la puerta hacia mi liberación del dolor, por lo que lo recomiendo sin lugar a dudas.
Contacté con el Instituto porque mi trabajo como profesora me estaba empezando a generar mucho malestar, especialmente por el cansancio físico.
Sebastián me ayudó a darme cuenta de que el cambio de trabajo, o dejar de hacer lo que más me gusta, no iba a cambiar nada si yo no hacía un cambio interno en mi manera de pensar. El resultado fue que desde ese momento comencé a darme cuenta de que los "problemas" que yo veía fuera de mí eran mi responsabilidad, para poder verlos de otra manera. Dejé de responsabilizar a mi exterior: estudiantes, padres de familia, compañeros de trabajo, jefes, etc. Lo que más destaco del programa es que requiere constancia, pero los resultados son efectivos e inmediatos. También la aceptación de que dejar de hacer lo que siempre venía haciendo es la única salida para ver resultados diferentes. Recomendaría el Instituto a las personas que necesitan estar más tranquilas, mejorar su situación económica, tener una relación de pareja estable, bajar su estrés; es decir, a quienes deseen vivir con una mejor calidad de vida. Lo recomendaría para todos: profesionales de la salud, de la educación, de la construcción, en todas las áreas.
Contacté con el Instituto porque, siendo psicóloga, reconozco la importancia de cambiar nuestros patrones mentales.
Con el acompañamiento de Sebastián pude tener disciplina para terminar el curso y la comprensión de todo lo que plantea. Debido a eso, hoy lo aplico todos los días. El entendimiento del curso no lo veo posible sin un acompañamiento constante como el que da Sebastián. Lo he recomendado a varias personas.
Contacté con el Instituto porque veía muchos problemas con mis vecinos, y pensaba que ellos debían mejorar en sus actitudes.
Sebastián me ayudo a ponerlo en las manos de Dios, sin expectativas ni ideas concretas de cómo resolverlo (mi idea era pedir a Dios que cambiaran sus actitudes y mejoraran en la convivencia, se preocuparan más, etc.). De un día para otro me apareció una oportunidad de cambio de edificio, donde encontré varias de las mismas cosas que me gustaban de donde vivía, como ver bosque, no tener vecinos colindantes, y ser pocos en el mismo nivel; mejoraron cosas como la entrada de luz, amplitud, tráfico, entre otros, que no había ni considerado, y fue una sorpresa muy grata. Lo que más descato del programa son las charlas y ejemplos por parte de Sebastián, que se basan en la vida diaria, su explicación de transigencia cero y su dedicación a cada uno que se conecta y/o deja sus preguntas. Se preocupa por cada uno. Recomiendo a MYEM a toda persona que quiera ver cambios en su vida; es un camino de toma de responsabilidad y compromiso, que si se hace, por más difícil que parezca, da frutos muy gratificantes; más de lo esperado. La plataforma del Instituto es de gran ayuda y la guía de Sebastián ayuda a comprender y relacionarse de una mejor manera y ver muchos milagros.. Adicional en los resultados, sigo en contacto con los vecinos del edificio anterior, y he visto cambios positivos allí, las situaciones se van resolviendo.
Contacté al Instituto My Entrenamiento Mental, porque yo estaba en un momento desesperada, donde buscaba muchas terapias, muchos cursos y nada me llevaba a donde yo quería estar, incluso ni siquiera sabía que era lo que quería.
Solamente sabía que no tenía eso, que a mí me faltaba algo, y estaba tan frustrada de no saber qué era. Cuando contacté con Sebastian por primera vez y me explicó cómo era este entrenamiento mental me quedé muy sorprendida, porque era algo diferente de lo que yo ya había hecho y decidí entrar al entrenamiento porque vi en él una seguridad de que el curso funcionaba. El resultado fue que encontré lo que yo estaba buscando y era mi paz, de la mano de Sebastián pude darme cuenta de que aquello que me hacía falta no lo había perdido, simplemente lo estaba buscando en algo externo a mí y lo que más destaco de ese programa es la intransigencia que se lleva en el entrenamiento mental. Yo diría que esa fue la clave para poder entrenar y disciplinar mi mente. Resultado final llevo ya dos años, en el Instituto My Entrenamiento Mental y no he vuelto a tomar ningún curso ni he hecho ninguna otra terapia de ningún tipo. Estoy en Paz porque la Paz habita en mí.
Contacté con el Instituto My Entrenamiento Mental porque no entendía como tener paz.
Sebastián me ayudó a entender que la culpa a mí misma y a los demás me frena para sentirme plena. El resultado fue entender que la paz viene de la mano con dejar de juzgar a cada instante. Lo que más destaco del programa son los ejercicios explicados paso a paso y las reuniones del grupo. Recomendaría el Instituto My Entrenamiento Mental a las personas que necesitan conseguir paz.
Avisos